Relato de una destrucción | Gustavo Villegas

Al declarar recientemente en una entrevista que su pintura intenta ser “un ensayo sobre la memoria”, Gustavo Villegas (Ciudad de México, 1976) expresa su intención por suspender el tiempo, detener el flujo del río de los sucesos y aprehender de éste un instante: hacer de cada obra la estampa que capture el principio del final.

Acorde con este presupuesto, Villegas eligió el automóvil como motivo medular de sus intereses pictóricos puesto que la impresión visual y conceptual que genera éste está relacionada con la velocidad, el ruido y el deseo. En contraposición, las obras resultantes de este proceso, exponen sentidos no contemplados previamente, como la quietud, el silencio y la destrucción.

De dicho choque de significados deviene una narrativa visual que aborda la colisión entre dos automóviles anónimos sobre las avenidas cualesquiera de una ciudad contemporánea, o, como ha dicho el artista, ese “gesto terriblemente bello”, “el sino del ser humano, que estando inmerso en la vorágine de la vida cotidiana se autodestruye sin siquiera percatarse.” Semejante al curso natural de las cosas, la pintura de Gustavo Villegas versa sobre la imperfecta belleza surgida del azar.

Curador, Christian Barragán.

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