Perséfone | María Antonia Paz

La leyenda griega cuenta que Hades, raptó a la diosa de la primavera para llevarla consigo hasta las profundidades del Inframundo. Cuando Perséfone fue llevada a los Infiernos, las flores se entristecieron y murieron. La vida en la tierra quedó paralizada, mientras que la desolada Deméter buscaba por todas partes a su hija perdida. Pasaba el tiempo, la madre de Perséfone seguía en su búsqueda, lamentablemente sin éxito y al mismo tiempo, la tierra iba padeciendo y volviéndose estéril poco a poco.… Si regresara, las flores renacerían por la alegría que les causa el retorno de la joven, pero mientras, se entristecen y se cubren con la nieve y el frío del invierno.

El feminicidio se inscribe en la violencia de género contra las mujeres y las niñas, se trata de crímenes surgidos de la desigualdad y la discriminación, de las relaciones de poder de género. Esta violencia de genero es una de las violaciones de los derechos humanos más prevalentes en todo el mundo. No conoce fronteras sociales, económicas ni nacionales. Se calcula que una de cada tres mujeres en todo el mundo sufrirá
maltrato físico o abusos sexuales a lo largo de su vida.

El asesinato de mujeres en México cobró notoriedad internacional en 1993, cuando comenzaron a denunciarse públicamente los casos de mujeres asesinadas en la fronteriza Ciudad Juárez, al norte de México. Tuvieron que pasar casi 20 años para que el país incluyera en su Código Penal el delito de feminicidio. Hoy, todo México se ha convertido en un gigantesco Ciudad Juárez. El sentido de esta propuesta es no olvidar, no disfrazar, no eludir las realidades violentas que carcomen nuestras vidas, que infectan nuestros ideales, que acorralan nuestros principios y, sobre todo, iluminar las causas y las víctimas, y, por qué no, también las coartadas que la sociedad crea día a día para no afrontar sus realidades cruentas.

Las ninfas que acompañaban a Perséfone ese día observaron todo lo sucedido. Se cree que, de una manera escéptica y ciertamente desprendida, al no intervenir de forma alguna, fueron castigadas siendo convertidas en sirenas que penan eternamente.

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