ANAGRAMAS MATEMÁTICOS | Jesús Jiménez

 

Detrás de los Anagramas matemáticos

En tan sólo unos cuantos años la obra de Jesús Jiménez ha experimentado una reconfiguración drástica respecto de sus intereses formales. Al inicio de su trayectoria la fotografía le permitió sintetizar ejercicios de ocupación del espacio. A través de ellos manipuló conjuntos finitos de objetos similares, organizados según sus posibilidades plásticas, además de someter a prueba la resistencia de sus componentes. Un interés particular por jugar con intervenciones efímeras complementó sus primeras series, Ágora y Game over, al involucrar elementos tan maleables como el agua o el polvo.

Luego vino la intervención de espacios públicos empleando objetos de uso cotidiano y masivo. En Postproducción el registro de intervenciones se orientó hacia el desplazamiento en el espacio, la modificación temporal y la instantaneidad de la huella. Tergiversar el entorno cotidiano para reorganizarlo, en función de uno de sus componentes por un mero interés estético, dejaba claro que la fotografía era un vehículo de preocupaciones escultóricas y de las relaciones espacio-tiempo en la representación visual.

La serie Teléfonos marcaría una transición hacia estos intereses, el cual se verificaría con la siguiente, Energy Traces, un obsesivo ejercicio de gasto de calorías con base en un dibujo simple hecho sobre una extensión de pasto y luego fotografiado, con el establece un diálogo con el canon establecido por los artistas conceptuales Richard Long y Hamish Fulton.

Luego vino la acumulación de dinero, cantidades en pesos mexicanos y dólares equivalentes a las remesas enviadas por trabajadores desde los Estados Unidos a Michoacán. El registro de los billetes apilados ya señalaba la necesidad de reflexionar sobre las operaciones comerciales y la posibilidad de representarlas con otros signos distintos a los establecidos por el consenso económico de las instituciones bancarias locales e internacionales. Dicha interrogación continúa en el proyecto en curso Art Market, una serie de operaciones para recuperar dinero a partir de la devolución de libros adquiridos en las tiendas de importantes instituciones museísticas de las metrópolis culturales del Hemisferio Norte.

Con Anagramas matemáticos, Jiménez da un salto hacia otros códigos de la representación en el arte, abrazando el video y su presentación como instalación o los procesos artesanales vinculados a los textiles, sin romper su vínculo con la fotografía. El detonador es un acontecimiento violento que fracturó el curso de la vida del artista: ser sujeto de un secuestro y sobrevivir al cautiverio. A partir de las posibilidades retroactivas del arte, el artista ofrece un conjunto de obras donde la repetición de una serie numérica simple, su acumulación y yuxtaposición, abren posibilidades creativas al usar su reproducción, así como el uso de diversos sustratos, como un compendio abstracto del proceso vivido.

Previo a dicha circunstancia, Jiménez comenzó a realizar aproximaciones a la gráfica a través de una serie de dibujos mecanoescritos y su reproducción ininterrumpida. El uso de calculadoras de escritorio alimentadas con rollos de papel otorgó un soporte, desde el cual un gradiente se transforma en una serie grafismos inquietos, acaso nerviosos, con variaciones tonales mínimas; en un gobelino; o el recipiente de una taracea que el artista pacientemente crea al dibujar proyecciones geométricas, calcomanías de autenticidad y más números.

Estas vasos comunicantes establecidos a partir de un gesto cotidiano, un acción implícita en las actividades comerciales de todo el mundo, se redondean con la serie fotográfica Dinero. Rollos de billetes sintetizan cantidades derivadas de una operación de intercambio de dólares a fracciones de pesos en diversas denominaciones de papel moneda. El cambio en la escala y en el ángulo de la toma insisten en cuestionar su aparente neutralidad, el silencio de aquellas transacciones detrás de las cuales se desconoce, o se elude, el origen de ciertos capitales y el modo en el cual se “blanquean” en el voraz sistema de transacciones anónimas y encubiertas que todos los días transitan por instituciones bancarias establecidas para alimentar un sistema paralegal, evasivo e impune.

El visitante hallará en Anagramas matemáticos un espacio de reflexión, un dispositivo para manifestar lo que para varias personas resulta inenarrable e incluso fuera de toda posibilidad de visualización.

 

Irving Domínguez, curador de la muestra.

Ciudad de México, junio del 2017.

 

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