Tangente | Basamento

 

A principios del año pasado, Basamento publicó una convocatoria abierta para participar en un programa dirigido a artistas que concibieran el arte como un método de investigación y/o incidencia social, sin importar la disciplina en la que se desenvolvieran. La presente exposición surge como resultado de dicho programa: Tangente, Laboratorio de Producción de Arte Contemporáneo.

El programa dio inicio con dos talleres impartidos por artistas de destacada trayectoria –El arte contemporáneo y la urgencia impartido por Taniel Morales y Estrategias de salida impartido por Ernesto Morales-. A partir de las herramientas obtenidas en estos talleres y de su propio bagaje,  los jóvenes artistas fueron enriqueciendo sus proyectos, acompañándose en sus diferentes procesos y opinando sobre las exploraciones que cada uno iba realizando.

Tangente fue un espacio en el cual los participantes pudieron experimentar tan libre y arriesgadamente como quisieron: un laboratorio. Ahí, cada uno fue llevando a cabo exploraciones que expandieron los límites de sus prácticas habituales. Fue un lugar en el que cada uno pudo permearse de las prácticas de sus compañeros y llevar a cabo una búsqueda personal de nuevas maneras de hacer. Por esto, no es sorprendente que haya habido desplazamientos significativos entre las disciplinas que cada artista utiliza habitualmente  y las que ha decidido utilizar para esta muestra.

Estos desplazamientos -de la pintura al arte sonoro; del arte sonoro al videoarte; de la escritura al collage; de la foto al fanzine; del mural al performance, entre otros- nos hablan de la decisión que tuvieron estos creadores de salir de su zona de confort para arriesgarse en su labor creativa. Además cabe hacer hincapié en que no sólo ha habido experimentación en las disciplinas utilizadas para mostrar el resultado, sino en las estrategias que cada uno ha llevado a cabo durante su proceso creativo: viajes, experiencias pedagógicas, terapias de constelaciones, etc.

Por último, es importante decir que a raíz de todos los procesos vividos en el laboratorio, los artistas construyeron lo más valioso: la comunidad. Ese es el resultado más importante, un espacio de confianza y apertura en el que todos pudieron efectuar críticas constructivas para enriquecer a los demás participantes. Y es por eso que se puede asegurar que aún después de que esta exposición sea desmontada, seguirá existiendo un grupo en el que fluye libremente la retroalimentación y el intercambio de conocimientos y opiniones entre sus integrantes

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