Swipe Left | Ana Carmen Ávila

 

Tinder is how people meet. It’s like real life, but better (Tinder, 2013).

“Tinder es una aplicación geosocial que permite a los usuarios comunicarse con otras personas con base en sus preferencias para charlar y concretar citas o encuentros. Tinder dispone de una interfaz de usuario que muestra sucesivamente diferentes perfiles de otros usuarios. El usuario desliza el dedo por sobre la pantalla de un smartphone a la derecha para indicar interés por esa persona y a la izquierda si no está interesado, todo ello de forma anónima. Si dos usuarios están interesados ​​en sí, ambos son informados y se les permite iniciar la conversación a través del chat interno de la aplicación” (El Heraldo, 2016).

Swipe Left es una serie de retratos de gente completamente desconocida que muestra retratos basados en las fotos de perfil de usuarios de Tinder. La selección busca más que retratar la belleza o criticar el uso de la aplicación encontrar rasgos de soledad., enfermedad y rareza.

“En Tinder  además de hallar a gente me gusta de la forma tradicional,  me encuentro con personas que me atraen pero en otro aspecto; más allá del físico, su psicología, los rasgos desencajados que reflejan soledad o una especie de desequilibrio mental me parecen seductores. En el pozo de los rechazados en mi lista de Tinder hay una subcategoría: los anti-matches –de hecho, los guardo en una pequeña lista privada hecha de screenshots-  que son en realidad la lista de quienes me intrigan” (Ana Carmen Ávila, 2017).

Las políticas de uso de Tinder consideran cuestiones vinculadas con el acoso, el uso comercial y la publicación de contenidos –regulan publicaciones racistas, ofensivas, no consentidas por quienes aparecen en ellas, que promuevan la explotación sexual o que violen la privacidad más allá de lo que los usuarios han aceptado- En cuanto a políticas de propiedad, solamente habla del uso y reproducción de elementos que cuentan con copyright. Sin embargo, no existe nada relacionado con el uso de las imágenes. Al participar en Tinder y subir fotos, no es claro a qué se puede y qué no se puede hacer con ellas. Así, el usuario y sus fotos están abiertos a esta incertidumbre. Es una especie de juego en donde las reglas de uso y apropiación del yo virtual de alguien y la reinterpretación de esto por alguien más no está definido. En este vacío hay espacio para casi cualquier cosa.

 

Escribe tus comentarios